castillos

Después de tanto… un poema propio para barrer silencios.

 

como quién busca en otro mundo,

en esta siesta  mis párpados se cierran

y transcurre en un soplido

el monte se delinea verde,

bien brillante,

cielo claro y una orilla

donde quieras, esa orilla

entre la noche y el desayuno

tus sonidos salen esponjosos,

despegándose apenas de la superficie

para reír entre las palabras

 

me cierro y busco el sueño

Foto: Franco Fontana, Paesaggio. http://www.fotochepassione.com/Fontana6.htm

 

Tres poemas

 

pensar la imagen

sólo eso

tal vez sea lo interior que persiste del cuadro,

del destierro como un lugar dentro de esa sombra

a la derecha

y es más que un rincón negro bordeando la cornisa

es una gran masa extendida cubierta

a nuestro lado todo el tiempo

eso que permanece oculto en la foto[1] bajo la negritud

no lo conocemos tal vez sólo intuimos

superficies cubos infantiles con distintas formas que inundan

calles abiertas detrás del paredón materias en juego

nos arriman mientras corremos con la paleta

nos perdemos así bajo el rayo del mediodía que calcina en otoño

y permanecemos enterrados en ese indefinido umbral de luz.


[1] Sun and Shade, Roy de Carava.

***

 

queman esta mañana

sus halos luminosos cubren desiertos

cuentas de colores como un arco iris entre mis dedos

violáceos y amarillentos

entre estos restos rocío mi potus

pero de repente olvidé mi nombre

abandoné mi casa

abandoné ese patiecito lleno de jazmines

-las margaritas están asfixiadas de polvo

mi pelo está velado en las lonetas-

quema esta mañana

en abrumada esquina

los cantos se sacuden

las piedras arden en mis palmas

y el reflejo impregna un poco el aire

 

***

 

con el hocico abierto duerme en la noche

enlazado a musgosas líneas quiebres de la respiración

del sueño caen fuera- despedida vertical- dónde todo es otro.

el aullido penetra los paralelos se burlan

voraz sigue con el hocico abierto -la rata

es perniciosa dicen- allí nadie ve en la borrasca.

en esta bulla mi vecino duerme

-abierto el hocico- respira o sueña

entre los bártulos: el mudo deleite de la permanencia.

 

 

Publicados en Antología 2010-2011, Ediciones La Biblioteca, Bs. As., 2011.

Antologia2010.2011

Con el sonido de la cascada presiente su punzón,

entre sus hombros negros y fríos,

la punta desgarra como un dibujo en círculos,

gira y cala esas capas blancas, diminutas, casi inexistentes.

1

Y tiene tierra mojada entre las garras,

devora colibríes entre tanto.

Roe, como cualquier animal,

larvas escondidas bajo tantas tierras.

1

Es la cascada,

su furia

y el alacrán entre sus hombros.

Ventana lateral

tapas_ventana

El libro ya salió.

Otro poema  del libro:

Allí, dónde, pájaro quieto

repito en opacidad continua

junto al vidrio de mi ventana.

Los vendavales llegan o agonizan.

Con la sudestada esos manchones

se abren a través del esmerilado,

flashes que surcan y fijan.

Hoy apenas veo ranuras, baldosas

rotas cubiertas de otro mundo,

desechos arrojados en algún lugar.

Aguardo con mi nariz chata y mis manos

sobre un paisaje donde los vecinos,

el mundo, pasa y resplandece.

Alejandra Aguirre, Ventana lateral.

Poema

Escucha, hija, mira: inclina tu oído,

olvida tu pueblo y la casa paterna.

Prendado está el rey de tu belleza.

Salmo 44

Sentada en el jardín espero la poda.

Caracoles abren mucosas,

 

sus babas cuelgan en la cocina:

inclina tu oído decís, un poco, un poco más.

 

Al caer la tarde, el zigzagueo arquea,

las estatuas del fondo liberan sus yuyos

 

y en mi cuerpo bordeo esa curva,

rosas diminutas entre tus tramas.