eso

Sunset over Prague 1 Donald Judge Flickr cc
Sunset over Prague 1
Donald Judge
Flickr cc

 

me cuesta llevarme cada tanto   

hacía algún lugar fuera de esto

fuera de esto que me veo

en el fondo de algún lugar

fuera de todo

dormir al sol por un día

 

Foto: Sunset over Prague 1. Donald Judge. Flickr CC.

al ras

-2-

alrededor de este toldo somos tragados:

el calor quema en enero     persisten los licores entre nuestros pies    inescrupulosa entrega

breve diluirse     metros inhabilitados     gases sobre los quejidos     bajo este cono pardo

donde no corre el viento     ni una céntima       la mezcla gaseosa que dilata      en huracanes

y cabellos que encienden ojos o pelvis        poco importa

 

nos dejamos agotar en eso

que sufrimos       o que nos lleva a mirar      un poco más

o es el contorno que da sustento

caminamos       o respiramos      apenas      como en un círculo sin aire

en clausura       con el griterío abandonado de lo que nos falta

 

y bordeando esa línea de sombra

nos dejamos ahí:           raíz luminosa

                                        Dios al que llamamos impacientes

 

 

-3-

desde esta rendija la turba nos llama despacio:

colchones apilados de día      revuelven sus encarnados pies     esculpen plumas

mientras nos picotean sus esferas nocturnas:                                                 reverberan

lo que no está       este desoír        este haber perdido todo y permanecer:

la vecina de doce no habla ni ríe

 

hay días en los que Dios nos hace seguir entre los quiebres de un blindado:

abrazar a un hijo que no puede        no llora

al olor todavía violáceo      caliente     embutido     la lluvia que vuelve

y burlar ese ahogo       como arterias que se recomponen

desplazar el encierro

 

entonces la obstrucción se derrama                                                   el día se abre

tonos blancos tatuándose entre los dedos

 

 

 

-21-

con el sonido de la cascada presiente su punzón

entre sus hombros     negros y fríos

la punta desgarra       como un dibujo    en círculos

gira y cala esas capas blancas      diminutas      casi inexistentes

 

y tiene arena mojada entre las garras      devora colibríes

entre tanto         roe como cualquier animal

larvas escondidas bajo tantas tierras

 

es la cascada                             su furia

y el alacrán entre sus hombros

 

 

 

-32-

alzo la nariz como quien espera     ahí abajo

el techo     la lluvia     algunos charcos

con el reflejo de quien cae

el pozo     el agua      acumulo en el torso

encojo los brazos      así mientras veo

el pantalón azúl de Raúl veo

ese que es más un color que un pantalón1

escribir cuentas y versos veo

sacados de ese golpetear entre los bártulos

de ese grano de salvación

escondiendo diminutos jazmines

tirando las costras de este patiecito

como quien los deja brillar      blancos o verdes otro día más

 

 

 

Publicados en al ras, Ediciones La Biblioteca, colección miliuna, septiembre de 2013, Buenos Aires.

y así, de nuevo

postal

 

pasa que a veces en la distancia

pierdo ese azul fijo

 

todo brilla en la calle hoy

los carteles tienen sus luces bajas

calorías que se nos muestran

en vidrieras poco o más iluminadas

cascabeles dietarios que la sociedad impone

al eco contorneado

de ese rap que distorsiona

como letreros que a la distancia parecen ocupar

todo menos eso y el espacio es difuso

pasa que con tanto reflejo caído pierdo otra vez

ese azul son los esquemas fuera

de mi postal fijada más allá del mar

o de la noche y en caballo así también la postal

a veces con algunos cascabeles

con papá noel y nieve en la postal

 

fijada así con el cartel en el saco

pierdo

más allá del mar

 

 

Siestas

 

Como quien busca en otro mundo,

me acuño esponjosa

y caigo en estas siestas.

Es la pesadez y el quebrarse

donde todo se lleva

en un soplido verde

y el monte se delinea verde,

bien brillante.

 

Después de todo, dibujo donde siempre

está el cielo claro y la orilla

-donde quieras- esta orilla.

Pero me cierro y busco el sueño.

 

a-

Así tomo tu discurrir entre las risas

desplegándose a saltos.

Y, una vez más, en mis castillos

los pájaros sobrevuelan,

alternándose día y noche,

vienen de no sé donde, estiran el cuello,

giran el pico un poco entre el barral

y las perlas lustrosas ahí

que pesadas, impregnadas de ceniza y humo, brillan.

 

b-

Me desperezo húmeda ya

y mi camisa blanca tiene una mancha

que entre grises y azules deforma

un poco los volados de las mangas.

En un gesto me levanto,

busco entre lo que tengo

y balanceo palabras como un recién nacido,

llenas de ese aire blando del despertar.

Verdes mis plegarias.

Al ras

Imagen

 

 

-15-

de madrugada en la carpa hoy fuimos fiesta:

 

los globos brillan sobre columnas blancas

envuelven el techo de gasas y tules  la melodía bordea

las mesas y los invitados  suenan las voces dulces

mientras los chicos chillan y corren  nosotros devoramos

confites dulces con celofán y vino

 

no hay fotos son cuadros simplemente   anillos dorados

   en relieve sobre el masapán blanco     cubierto de rosas

ellos no llegaron   la espera se prolonga

 

estamos preparados: él quitó el plástico y la naftalina del traje

ajustó sus mangas con un preciso plegue   sostenido

ella sacudió el vestido esta tarde   recogió su pelo bajo llave

y dibujó flores grises sobre los dedos

 

 

 

-18-

a veces me pregunto por qué sigo durmiendo a la intemperie
pasó la fiesta y aún sigo fijada a preguntas que nadie sabe
en este tendal sólo unos metros cuentan     nos aísla
la bruma blanca y quieta     por qué Dios sigo
con esta pátina cubriendo toda elasticidad
mis párpados se quiebran en la sombra
me pesan ahí dónde
clavé mi relieve
desnuda y arrodillada

castillos

Después de tanto… un poema propio para barrer silencios.

 

como quién busca en otro mundo,

en esta siesta  mis párpados se cierran

y transcurre en un soplido

el monte se delinea verde,

bien brillante,

cielo claro y una orilla

donde quieras, esa orilla

entre la noche y el desayuno

tus sonidos salen esponjosos,

despegándose apenas de la superficie

para reír entre las palabras

 

me cierro y busco el sueño

Foto: Franco Fontana, Paesaggio. http://www.fotochepassione.com/Fontana6.htm

 

Tres poemas

 

pensar la imagen

sólo eso

tal vez sea lo interior que persiste del cuadro,

del destierro como un lugar dentro de esa sombra

a la derecha

y es más que un rincón negro bordeando la cornisa

es una gran masa extendida cubierta

a nuestro lado todo el tiempo

eso que permanece oculto en la foto[1] bajo la negritud

no lo conocemos tal vez sólo intuimos

superficies cubos infantiles con distintas formas que inundan

calles abiertas detrás del paredón materias en juego

nos arriman mientras corremos con la paleta

nos perdemos así bajo el rayo del mediodía que calcina en otoño

y permanecemos enterrados en ese indefinido umbral de luz.


[1] Sun and Shade, Roy de Carava.

***

 

queman esta mañana

sus halos luminosos cubren desiertos

cuentas de colores como un arco iris entre mis dedos

violáceos y amarillentos

entre estos restos rocío mi potus

pero de repente olvidé mi nombre

abandoné mi casa

abandoné ese patiecito lleno de jazmines

-las margaritas están asfixiadas de polvo

mi pelo está velado en las lonetas-

quema esta mañana

en abrumada esquina

los cantos se sacuden

las piedras arden en mis palmas

y el reflejo impregna un poco el aire

 

***

 

con el hocico abierto duerme en la noche

enlazado a musgosas líneas quiebres de la respiración

del sueño caen fuera- despedida vertical- dónde todo es otro.

el aullido penetra los paralelos se burlan

voraz sigue con el hocico abierto -la rata

es perniciosa dicen- allí nadie ve en la borrasca.

en esta bulla mi vecino duerme

-abierto el hocico- respira o sueña

entre los bártulos: el mudo deleite de la permanencia.

 

 

Publicados en Antología 2010-2011, Ediciones La Biblioteca, Bs. As., 2011.

Antologia2010.2011

Con el sonido de la cascada presiente su punzón,

entre sus hombros negros y fríos,

la punta desgarra como un dibujo en círculos,

gira y cala esas capas blancas, diminutas, casi inexistentes.

1

Y tiene tierra mojada entre las garras,

devora colibríes entre tanto.

Roe, como cualquier animal,

larvas escondidas bajo tantas tierras.

1

Es la cascada,

su furia

y el alacrán entre sus hombros.