Y otro más…

¿de qué sueño de infancia?

resuenan las hormigas y las vainillas

jugando entre el césped o el muro,

sostienen sonidos

bajo la sombra, flamean humeantes.

En este marco, el aluminio pintado en rojo

permite un hollín, molesto

y febril, bajo ese débil vibrar

escurrido de la infancia.


1 Comment

  1. hola, alejandra, también a nicodemo le gusta tu blog y tus poemas, es la vida de dentro y la inquietud por la vida de fuera, a veces de luz a veces de sombra, vida en fin, salud.

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