verdaderas aperturas

M. Duras entrevista al pintor F. Bacon:

Entienda usted, el tema es siempre el mismo. Es el cambio de la imaginación técnica lo que puede “dar la vuelta» al tema, el sistema nervioso personal. Imagine escenas extraordinarias, esto carece de todo interés, desde el punto de vista de la pintura, esto no es imaginación. La verdadera imaginación está construida por la imaginación técnica. El resto es la imaginación imaginaria, y esto no lleva a ninguna parte. No puedo leer a Sade por este motivo. No me asquea del todo, pero me aburre. También hay escritores mundialmente conocidos que tampoco puedo leer. Escriben cosas que son historias sensacionales, sólo esto. But they have not the technical sensation.
Es siempre por medio de los técnicos, como se encuentran las verdaderas aperturas. La imaginación técnica es el instinto que trabaja fuera de las leyes, para volver al tema sobre el sistema nervioso con la fuerza de la naturaleza.
Read more: http://bibliotecaignoria.blogspot.com/2010/08/marguerite-duras-entrevista-francis.html#ixzz1x87XUpvK

 

Fuente: http://www.todo-arte.es/pinturas-de-francis-bacon/

Para leer más http://www.imageandart.com/tutoriales/biografias/bacon/index.html

Breves de “Todo lo que tengo lo llevo conmigo” de Herta Müller

Liebre blanca

Padre, la liebre blanca nos expulsa de la vida. Cada vez crece en más rostros, en las concavidades de las mejillas.

Aunque todavía no es adulta en mí, contempla mi carne desde dentro, porque también es la suya. Aymè.

Sus ojos son carbones; su hocico una escudilla de hojalata; sus patas, atizadores; su tripa, una vagoneta en el sótano; su camino, una vía empinada que asciende hacia la montaña.

Todavía está dentro de mí, despellejada y rosácea, esperando con su propio cuchillo, que también es el cuchillo del pan de Fenja.

 

 

Profundas como el silencio

 

Tan pronto como dejé atrás la época de pielyhuesos y el cambio de salvación… , en cuanto tuve ante mí unas balétki, dinero en metálico, comida, nueva carne bajo la piel y ropas nuevas dentro de la maleta nueva, llegó una inimaginable puesta en libertad. De esos cinco años en el campo puedo decir hoy cinco cosas:

1 palada = 1 gramo de pan.

El punto cero es lo indecible.

El trueque de salvación es un huésped del otro lado.

El nosotros del campo es un singular.

La envergadura tiende a lo absoluto.

Pero estas cinco cosas se resumen en una:

Entre ellas y no ante testigos, son profundas como el silencio.

 

Herta Müller, Todo lo que tengo lo llevo conmigo, Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara, Bs.As., 2011.

 

Sobre el libro

El libro narra las experiencias del poeta rumano Oskar Pastior en un campo de trabajo forzado soviético. Sobre esto podemos leer en entrevistas a la autora:

“-Yo aprendí que escribir tiene mucho más que ver con callarse que con hablar. Sin embargo, fue una liberación cuando empecé a escribir porque por primera vez hubo palabras para expresar lo que sentía. Yo vivía en el campo y realmente los campesinos no suelen hablar mucho, son muy callados y, además, no usan términos abstractos, hablan sólo de cosas concretas y nunca de sí mismos. De hecho, se considera que uno no debe de hablar de sí, es algo que no se hace y en la literatura fue realmente la primera vez que pude hablar de mí. Pero insisto, no sé si fue una liberación porque los contenidos eran muy difíciles, yo vivía dentro de una dictadura cuando empecé a leer. Y no leía para liberarme sino más bien para ver cómo vivir, en muchos momentos he pensado que realmente no sabía vivir. De niña, por ejemplo, muchas veces me tocaba cuidar de las vacas en el valle y era un valle verde, pero yo estaba sola con las vacas. Estaba ahí solita, desesperada, y muchas veces sentí envidia de las plantas: las plantas sí sabían vivir y yo no.

(…)

-En este libro lo que predomina es la materia: el carbón, la arena, el cemento, el cuerpo atormentado, ¿cómo pensó esa poética?
-Oskar Pastior me contó todos los detalles. Por ejemplo, la arena, sus características, su color, o el carbón, cuál era la clase que él prefería porque era más fácil de trabajar, todo eso ya es poético en sí. Yo creo que la poesía está en los detalles, en la exactitud para contar las cosas. Esas descripciones fueron mi única posibilidad de descubrir cómo uno llega a sus límites, cómo uno trabaja mucho más, rinde mucho más de lo que puede si lo obligan y cómo el hambre, el hambre desesperante lo controla todo, cómo se llega al delirio sobre la comida y cómo uno se ve atormentado por fantasías por el mismo hambre horrible que sufre. Todo esto me lo contó Pastior y sobre esa base pude inventar lo demás. También tenía el ejemplo de mi madre, que durante toda su vida tuvo una relación tremenda con la comida por su experiencia en el campo de trabajo. Ella no hablaba porque no podía, aunque finalmente el silencio también cuenta algo. Mi madre tenía la costumbre de peinarme y a la vez siempre me contaba cómo era eso de raparse y yo me quería cortar las trenzas para que ya no me estuviera hablando de eso. Pero no me dejó. Tal vez le gustaba peinarme.”

Fuente: http://www.revistaenie.clarin.com/literatura/Herta-Muller-Todo-tengo-llevo-conmigo_0_603539760.html

 

Y en otra entrevista podemos sobre la literatura:

“—Alguien ha escrito que Herta Müller es una “cronista de la vida cotidiana…” Sin embargo, una de las cosas más interesantes en sus textos es precisamente lo que escapa a esa misma cotidianidad, ese juego entre atavismos, mitos populares, escatología y supersticiones… ¿Se puede entender esto como una contradicción? O por el contrario, todo este juego, que también es un recurso literario, ¿lo que hace es reforzar ese narrar el “mundo cotidiano” del que ya usted hablaba antes?
—La literatura es algo totalmente artificial. Y justamente para captar realidades, debe ser artificial. Los diálogos generalmente no son lenguaje hablado, oral. El lenguaje oral en un libro es algo diferente al lenguaje hablado. Para que el lenguaje oral funcione tiene que ser artificial. Y así sucede, creo yo, con todas las cosas. Yo trabajo con esta artificialidad y naturalmente con cada truco y con todos los medios para captar lo más posible de una frase, una persona, una situación.
La mitología, la superstición o lo arcaico son también poesía. La superstición es la poesía de las gentes sencillas y posee también algo de fascinante. De ahí que encaje fácil en la literatura. La literatura no es lo único poético. La vida también es poética. El mero hecho de escribir literatura no nos convierte en personas especiales. En verdad, en casi todo lo que hacemos dependemos de la mirada de la gente que no escribe literatura.”

Fuente http://criticabuap.blogspot.com.ar/2008/06/herta-mller-el-faisn-rumano-ha-estado.html

Sobre Oskar Pastior podemos ver http://www.uklitag.com/site/news_detail_new.php?id=570&cur_page=19

Un audio en alemán de un poema de O. Pastior

http://www.engeler.de/Audio/pastior_uegel.mp3

Canto del solitario

Armonía es el vuelo de los pájaros. Los verdes bosques
se reúnen al atardecer en las cabañas silenciosas;
los prados cristalinos del corzo.
La oscuridad calma el murmullo del arroyo,
sentimos las sombras húmedas
y las flores del verano que susurran al viento.
Anochece la frente del hombre pensativo.

Y una lámpara de bondad se enciende en su corazón,
en la paz de su cena; pues consagrados el vino y el pan
por la mano de Dios, el hermano quiere descansar
de espinosos senderos
y callado te mira con sus ojos nocturnos.
Ah, morar en el intenso azul de la noche.

El amoroso silencio de la alcoba
envuelve la sombra de los ancianos,
los martirios púrpuras, el llanto de una gran
que en el nieto solitario muere con piedad.

Pues siempre despierta más radiante
de sus negros minutos la locura,
el hombre abatido en los umbrales de piedra
poderosamente es cubierto por el fresco azul
y por el luminoso declinar del otoño,

la casa silenciosa, las leyendas del bosque,
medida y ley y senda lunar de los que mueren.

Versión de Helmut Pfeiffer

Extraído de http://amediavoz.com/trakl.htm#A LOS ENMUDECIDOS

Kanginshu y los cantos en el pequeño paraíso

(13)

En este mundo

         año tras año

la gente envejece y muere

mientras los cerezos de mi casa

están en plena floración,

 

sus colores y su fragancia

iguales que siempre,

      los cerezos de mi casa

      están en plena floración

iguales que siempre

 

mientras me pregunto

quién se complacerá

en admirarlos,

otro año da vuelta

como una rueda pequeña

 

es lastimoso,

que tarde en marcharme

de este mundo de tristeza

        como la luna del alba

 

mas todo es un sueño

dentro de un sueño

       de una noche de primavera.

Todo es un sueño

dentro de un sueño.

Imagen de http://campodemaniobras.blogspot.com.ar/2012/02/anonimo-kanginshu-226.html

 

(54-55)

Es penoso

ver a un hombre

serio y solemne

         este mundo es

              un sueño dentro de

              un sueño dentro de

         un sueño

 

y lleva una cara

tan juiciosa

 

¿de qué sirve

ponerte tan serio?

Nuestra vida

es un sueño

 

         ¿por qué

         no te vuelves loco?

 

 

ENSOMBRECIDO POR LAS YERBAS

(89)

Ya no sale humo

del frío fogón

es difícil vivir

largos días de primavera

 

ya no se enciende la luz

de la linterna

en esta habitación oscura

 

las noches de otoño

también se alargan

 

mi casa es pobre

y pocos se acercan

 

soy pobre ahora

y mis viejos amigos

todos se han alejado

 

cuando aquellos

que una vez fueron íntimos

ahora están alejados

¿cómo podré esperar

a un extraño?

 

un mundo tan inhóspito

un mundo tan inhóspito

 

estoy escondido

en lo más recóndito de los montes

y nada tengo ahora

ni vista ni oído

 

mi sendero es estrecho,

ensombrecido

por las altas yerbas

 

¿cuánto tiempo durará

        esta vida mía

como el rocío sobre las yerbas?

¿cuánto tiempo durará?

 

Selecciones de Kanginshu. Los cantos en el pequeño paraíso. Trad. Masateru Ito. Ed. Emecé Lingua franca, Bs.As., 2012.

Imagen de http://ad-astra.me/family/cn9/pg69.html

 

“…Como corresponde a toda obra antigua y anónima, el enigma de la “autoría” extiende su reino de indescifrable oscuridad, como sombras incrustadas en el tiempo. La única certeza es que fue un ermitaño quien recopiló los cantos. Se cree que era el poeta de la renga –canción encadenada– Saiokuken Socho (1448-1532). Ito añade que además sería un monje budista intelectual que estaba versado en literatura china, así como también en waka, poesía tradicional japonesa. (…)

La arquitectura del Kanginshu, que abarca 311 cantos, es deliciosamente ecléctica; consta de una variedad de géneros de cantos como el kouta, o “cantos cortos”, cantos de varias fuentes del Noh, cantos basados en poemas de estilo chino, cantos folklóricos, cantos con fuentes de waka. Algo similar, por la diversidad de registros, ocurre con los autores. Son de todas las clases sociales: aristócratas, monjes, guerreros (samurais), habitantes urbanos. Sin embargo, conviene aclarar que no sería correcto entender estos poemas como obras representativas de sus respectivas clases sociales. “El kouta tenía una popularidad tal que se practicaba de una manera fluida entre la clase aristocrática y la clase plebeya”, explica Ito.”

Extraído de http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/17-24425-2012-02-22.html

Ventana lateral en el blog de Huesos de Jibia

AUTORES: Alejandra Aguirre, el mudo deleite de la permanencia

Publicó con nosotros, en 2010, Ventana lateral. De este interesante libro transcribimos dos poemas, «La plancha» y «Terreno abierto».
A continuación de ellos siguen otros dos textos, no titulados, que pertenecen a una nueva serie.

 

 

 

 

La plancha

Flotan,
sobre esta balsa verde, que sostiene
en los recovecos
cosquilleos empañados, turbios
zigzagueos sobre el cuerpo.

No se escucha otra cosa,
se afianza el vaivén,
este hundir los pies hasta llegar
al frío
de la corriente en la garganta.

Brazos extendidos, oídos
sumergidos en la profundidad

(Primer juego).

En http://huesosdejibia.blogspot.com.es/2012/04/autores-alejandra-aguirre-el-mudo.html

La Ética demostrada según el orden poético

X
Sueño con un bosque
que va a desaparecer,
donde cada árbol sabe
que puede ser una casa
en el sueño.
Sé que eso es cierto
pero poco probable,
y al viento de su disgregación,
hachado sin piedad
por una fuerza
sin manos ni herramientas,
el bosque hace su poder
y puebla de hogares
lo desierto.
Yo despierto asombrado,
no como quien soñó
trabajos imposibles,
no como habiendo levantado
estructuras pequeñas del desastre,
sino como quien estuvo
en un bosque,
admiró la intrincada
ingeniería natural,
calculó riesgos y bondades
y prefirió esa muerte y su
resurrección.

Liliana Lukin en La Ética demostrada según el orden poético.

Extraído de : http://unadepoetas.blogspot.com.ar/2012/03/liliana-lukin-pero-en-verdad-quiero.html

Dickinson

1721

He was my host-he was my guest,

I never to this day

If   I invited him could tell,

Or he invited me.

 

So infinite our intercourse

So intimate, indeed,

Analysis as capsule seemed

to keeper of the seed.

 

1755

To make a prairie it takes a clover and one bee,

One clover, and a bee,

And revery.

The revery alone will do,

If bees are few.

 

 

1721

 

Él fue mi huésped – él fue mi invitado

Y nunca hasta ese día

Pude decir si le invitaba a él

O él me invitaba a mí.

 

Tan infinito fue nuestro comercio

Tan íntimo, en verdad,

Que el análisis fuera como vaina

Para el guardián de la semilla.

 

 

1755

Para que haya una pradera se necesita un trébol y una abeja,

Un trébol, una abeja

Y el ensueño

Con el ensueño bastará,

Si las abejas escasean.

 

E. Dickinson (trad. M. Ardanaz), Poemas, Ed. Cátedra, Madrid, 2004.

Imagen de http://www.wiredforbooks.org/poetry/images/Emily_Dickinson.gif

De dioses y hombres – Carta de un monje

 

 

Cuando un A-Dios se vislumbra…
Si me sucediera un día –y ese día podría ser hoy– ser víctima del terrorismo que parece querer abarcar en este momento a todos los extranjeros que viven en Argelia, yo quisiera que mi comunidad, mi Iglesia, mi familia, recuerden que mi vida estaba ENTREGADA a Dios y a este país.
Que ellos acepten que el Único Maestro de toda vida no podría permanecer ajeno a esta partida brutal.
Que recen por mí.
¿Cómo podría yo ser hallado digno de tal ofrenda?
Que sepan asociar esta muerte a tantas otras tan violentas y abandonadas en la indiferencia del anonimato.
Mi vida no tiene más valor que otra vida. Tampoco tiene menos. En todo caso, no tiene la inocencia de la infancia.
He vivido bastante como para saberme cómplice del mal que parece, desgraciadamente, prevalecer en el mundo, inclusive del que podría golpearme ciegamente.
Desearía, llegado el momento, tener ese instante de lucidez que me permita pedir el perdón de Dios y el de mis hermanos los hombres, y perdonar, al mismo tiempo, de todo corazón, a quien me hubiera herido. (…)

Carta del monje Christian de la comunidad Tibherine, extraído de http://wwwespiritualidadcisterciense.blogspot.com.ar/2009/10/el-testamento-del-padre-christian-de.html

Otoño sombrío

 

LA LUNA Y YO

 

Solitario, en el interior

      del bosque de bambúes,

      me siento.

Rasgo mi laúd y tarareo

      una canción.

En medio de la espesura

      nadie advierte mi presencia

Pero brillante, la luna acude

      a verme.

¡Cuán feliz me siento

     en su compañía!

***

DESOLACIÓN

 

Una colina desierta

      y nadie a la vista;

Sólo el eco de unas voces

      llega a mis oídos.

El oblicuo sol del atardecer

      penetra en los espesos bosques

Y se refleja en los verdes musgos.

 

***

MI RETIRO EN EL MONTE CHUNG-NAN

 

Ya maduro, mi espíritu

     halló la Senda,

Y decidí retirarme a vivir

     al pie de esta montaña.

Cuando mi corazón está inquieto

     vago solitario

En medio de la belleza

     que es todo para mí.

Camino hasta donde el río

      obstruye la senda,

Luego me siento y contemplo

       las nubes que ascienden:

Algún día encontraré

        al viejo leñador

Y charlaré y reiré

       y jamás retornaré.

 

***

 

OTOÑO SOMBRÍO

 

Sobre el desolado cerro

       nuevamente ha llovido;

el frío atardecer anticipa

       la llegada del otoño;

La luna atisba

       entre los pinos.

De lo alto de las rocas

       fluye un claro arroyo.

Un vocerío en los bambúes

       anuncia el regreso

       de las lavanderas.

Los lotos se mecen

       bajo la barca de pesca.

La fragancia estival

       se lamenta y expira

¿Cómo detenerla

       para que no se vaya?

 

WANG WEI. Trad. Raúl Ruy. Poetas chinos de la Dinastía T’Ang, Ed. Hachette, Bs. AS., 1961.

Imagen: http://www.poetry-portal.com/poets36.html