Bayley

EL HOMBRE MODERNO
Edgar Bayley

el hombre moderno dice:
el 26 de octubre tenía ganas de morirme
mientras viajaba en ómnibus
a las tres de la mañana
sé que hay cosas más importantes
en la vida del mundo
en la vida de millones de hombres
pero si hablara de lo que pasa en millones de hombres
no podría decirlo tan simplemente
no podría decirlo en modo alguno
pero hablo
conociendo el tema
de lo que le pasa a uno entre millones
hablo de uno que el 26 de octubre
tenía ganas de morirse
mientras viajaba en ómnibus
a las tres de la mañana
y digo nombro al mundo entero
a los millones que a esa hora
morían de verdad nacían
esperaban
volvían a sus casas
o podían morirse como estaban
si pompeya (otra vez) el mundo entero
se borrasen por razón de guerra y de locura
o por una información equivocada

Poesía Argentina, UNQ.

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1323797

Algunas fotos

 

Ventana lateral y Todas somos Frida

Con Genoveva Arcaute en la presentación.
Con Genoveva Arcaute, Estela Zanlungo, Alejandro Castro, Sergio Guerreri y María Krill

El profeta y lo eterno

tarkovsky3

Yo creo que para formar un concepto de arte primero hay que enfrentar otro concepto. La pregunta es : ¿Por qué existe el hombre?

Debemos usar nuestro tiempo en la tierra para crecer espiritualmente.  Significa que el arte debe servir a este propósito.

Es un error decir que el artista “busca” su tema. De hecho es el tema el que va madurando en él como un fruto. Y le impulsa hacia la configuración. Es como el alumbramiento. El poeta nada tiene de lo que pudiera estar orgulloso. No es el dueño de la situación, sino el servidor, su vasallo. El trabajo creativo es su única forma de existencia. Y cada una de sus obras supone un acto al que no se puede negar libremente. La sensibilidad para la necesidad de ciertos pasos lógicos y para las leyes que los rigen sólo aparece cuando existe la fe en un ideal; sólo la fe apoya y entrelaza el sistema de las imágenes (o, lo que es lo mismo, el sistema de la vida).

“Arrebatado por la ambición del espíritu

vegetando en el desierto, se me acercó

un serafín de seis alas

allí donde el camino se abre en cruz.

Con sus dedos de luz

suavemente mis ojos tocó:

Ojos de profeta, sin miedo,

verdaderos, en mí despertaron,

en mi oído penetró su dedo

y lo llenó de sonido.

Y oí el tremor de los cielos,

de los ángeles el vuelo,

del fondeo del mar los animales,

del viñedo el crecer junto al suelo.

Y en mi garganta penetró,

arrancóme de la boca mi lengua,

vana, pecadora y temerosa.

Por los impávidos labios

mano sangrienta metió

el sabio aguijón de la serpiente.

Y mi pecho su espada cruzó

a sacarme el tembloroso corazón;

en la herida abierta dejó

carbón ardiendo, de ascua lleno.

Tirado en la arena, como muerto,

me ordenó la voz de Dios:

“¡Álzate, profeta, ve y oye,

predícame de ciudad en ciudad!

Y caminando de aldea en aldea

quema con tu palabra el corazón.”

Pushkin (1826)

Foto y texto de Andrei Tarkovsky, El profeta y lo eterno, Dulce Equis Negra, número 8, nov.2008/abril2009, Buenos Aires.

Viktor Frankl

Viktor Frankl fue neurólogo y psiquiatra, fundador de la Logoterapia.

Para ver la entrevista completa hacer click acá.

Presentación

<a href=»http://www.flickr.com/photos/55693165@N02/5166832155/» title=»Invitación1 por alejania1414, en Flickr»><img src=»http://farm2.static.flickr.com/1404/5166832155_5124b2cab9.jpg» width=»500″ height=»289″ alt=»Invitación1″ /></a>

Beatriz Vignoli

LA CAÍDA

Si te dicen que caí
es que caí.
Verticalmente.
Y con horizontales resultados.
Soy, del ángulo recto
solamente los lados.
Ignoro el arte monumental del sesgo,
esa torsión ornamental del héroe
que hace que su caer se luzca como un salto.
Ese rizo del mártir que, ascendiendo
se sale de la víctima
y su propio tormento sobrevuela
no es mi especialidad. Yo, cuando caigo,
caigo.
No hay parábola
ni aire, ni fuerza de sustentación.
Un resbalón: espero. Al suelo llego
por la ruta más breve.
Un alud, una piedra,
una viga a la que han dinamitado.
No hay astucias del cuerpo en mi descenso.
Se sobrevive: el fondo
del abismo es más blando
para quien no vuela, sólo cae.
Si te dicen que caí,
no vengas
a enseñarme aerodinámica revisionista.
No me cuentes de los que cayeron venciendo.
No vengas a decirme
que no crees que haya sido un accidente.
En lo único que creo es en el accidente.
Lo único que sabe hacer el universo
es derrumbarse sin ningún motivo,
es desmoronarse porque sí.

EL PINCEL

a Pat Roldán

Cada cara nueva que me encuentro
viene escrita en un idioma extranjero
que no sé si aprender.
Los rostros que no soy. Millones
de nombres donde no he sido: la otredad
es ausencia de mí. Y no hay más amor
humano que mirarlos
pasar, mientras aguardo
que el tiempo se termine.

Del libro «Viernes». Ver http://lainfanciadelprocedimiento.blogspot.com/2007/01/beatriz-vignoli.htm