Por qué

(…) Si por una parte toda la vida espiritual del alma y por otra los conocimientos científicos respecto al mundo material, están orientados hacia el acto del trabajo, el trabajo tiene s justo lugar en el pensamiento de un hombre. Deja de ser una especie de prisión, es un contacto con este mundo y el otro.

¿Por qué, por ejemplo, un campesino no tendría presentes en su espíritu, aún sin palabras interiores, por una parte algunas comparaciones de Cristo: «Si el grano no muere…», «La semilla es la palabra de Dios…», «El grano de mostaza es el más pequeño…», y por otra parte el doble mecanismo del crecimiento: aquel por el cual el grano consumiéndose a sí mismo y con la ayuda de las bacterias llega a la superficie del suelo; aquel por el cual la energía solar desciende en la luz y captada por el verde del tallo vuelve a subir en un movimiento ascendente irresistible? La analogía que hace de los mecanismos de aquí abajo un espejo de los mecanismos sobrenaturales, si se puede emplear esta expresión se vuelve entonces deslumbrante, y la fatiga del trabajo, según las palabras del pueblo, la hace entrar en el cuerpo. El penoso esfuerzo siempre más o menos ligado al trabajo se convierte en el dolor que hace penetrar la belleza del mundo en el centro del ser humano. (…)

Sólo así estaría plenamente fundada la dignidad del trabajo, pues, profundizando las cosas, no hay verdadera dignidad sin raíz espiritual y, por ende, sobrenatural.

S.Weil. Raíces del existir, p. 89.

ÁRBOL DE MAGNOLIAS…

Árbol de magnolias,
te conocí el día primero de mi infancia,
a lo lejos te confundes con la abuela, de cerca, eres el aparador
de donde ella sacaba el almíbar y las tazas.
De ti bajaron los ladrones;
Melchor, Gaspar y Baltasar;
de ti bajaban los pastores y los gatos;
los pastores, enamorados como gatos,
los gatos, serios como hombres, con sus bigotes y sus ojos de enamorados
Esclava negra sosteniendo criaturitas, inmóviles, nacaradas.
Virgen María de velo negro,
de velo blanco, allá en el patio.
Eres la abuela, eres mamá, eres Marosa, todo eres, con tu
eterna
juventud, tu vejez eterna,
niña de Comunión, niña de novia,
niña de muerte.
De ti sacaban las estrellas como tazas,
las tazas como estrellas.
Estuvo oculto en tus ramos el Libro del Destino.
Te has quedado lejos, te has ido lejos.
Pero, voy retrocediendo hacia ti,
voy avanzando hacia ti.
Te veré en el cielo.
No puede ser la eternidad sin ti.

Marosa Di Giorgio.

 

Tiempo

Todo se mueve: los alerces, los helechos, los pinos de Caledonia, el brezo, los arbustos de enero, la hierba segada. Y luego, entrando en la tierra, el agua: los ríos que discurren hacia el mar, el mar que llena los lagos con sus mareas. Y en medio de las dos, de la tierra y el agua, el viento. Y sobre todo, el viento del noreste. El graznido de los gansos salvajes en el cielo es como una medida efímera, un modo de contabilizar, en otra álgebra, todo este movimiento.

Hay castillos, líneas que podrían ser y han sido defendidas, muertes, pero no hay últimas fronteras. Por eso se pueden pescar arenques en un agua rodeada de colinas cubiertas de helechos. Por eso parece que el cielo es más humano, más hospitalario, que la tierra. Aquí, entre la tierra y el cielo hay algo parecido a una orilla. Y del mismo modo que la orilla del mar huele a algas, así también esta orilla huele a un tiempo no contado.

El tiempo no contado pesa debido al sentimiento de pérdida que encierra.

John Berger, Páginas de una herida.

Granero

Anoche de noche la tentación me tentó,

en el centro de la casa oscura, en medio de la noche oscura.
La noche dura su tiempo, pero la aurora del día irrumpe,
golpea la soberbia de las sombras.
Lo que trémulo y lloroso vagó por los cuartos quietos
encuentra parloteando a los gorriones,
mujeres con sus bultos reverberando en el sol.
Declaro que la vida es óptima, la realidad es múltiple, y nuestros sentidos débiles.
Más bello que lo épico es el hombre esperando
pacientemente la hora en que Dios sea servido.
(…)
Hasta entonces, el sol con lluvia, el arcoiris, el esfuerzo del amor,
el maná en pequeñas rodajas, tornan buena la vida.
¿La vida cae? La vida rueda pero no cae. La vida es buena.

Adelia Prado (traducción Claudia Schvartz, Fernando Noy)

las formas

“… Las formas conservan

una fuerte dosis de belleza ideal!, porque

las nutren nuestros sueños, tan inconsecuentes hasta que un día

nos fijamos en el hueco que dejaron. Ahora su importancia

está clara si no su significado. Habían de nutrir un sueño que

las incluye a todas, ya que están

finalmente invertidas en el espejo acumulador.

Parecían extrañas porque en realidad no podíamos verlas.

Y de esto sólo nos damos cuenta en un punto en el que se esfuman

como una ola rompiendo en una roca, renunciando

a su forma en un gesto que expresa esa forma.

Las formas conservan una fuerte dosis de belleza ideal

al hurgar en secreto en nuestra idea de la distorsión.

¿Por qué estar descontentos con esa ordenación, si

los sueños nos prolongan al ser absorbidos?

J. Ashbery, Autorretrato en un espejo convexo (trad. Javier Marías)

 

Navegando por el Jo-Ya en primavera


Tres gargantas, Sichuan, China. http://spanish.china.org.cn

Navegando por el Jo-Ya en primavera

Hay aquí soledad y quietud

sin que nada rompa el encanto;

Dejamos la barca a la deriva…

Entramos por el alba

entre sendas floridas.

Mecidos por la brisa

del atardecer

Viramos entre los riscales

del oeste.

Por una brecha en los cerros

divisamos la Osa Mayor.

El aire está pesado

con la niebla que flota.

La luna al declinar

se oculta tras los árboles (…)

Chi-Wu Chien , Poetas chinos de la dinastía T’ang.

Conciencia sobre nuestro mundo

Les acerco este video que vi en la página en http://www.otromundoesposible.net. En el, una chica de 12 años se presentó en 1992 a la Conferencia de Medio Ambiente y Desarrollo de la ONU representando  a ECO (Environmental Children’s Organization). Esta adolescente, hoy joven universitaria, sigue actuando en favor de una mayor conciencia sobre nuestro medio ambiente.