No me mueve, mi Dios

Los invito a cerrar los ojos, dejarse abrazar y conmoverse con este hermoso soneto que expresa el amor a Dios, esta experiencia de fe y de amor que supera la razón, que cuando llega, llega.

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.


Extraordinaria versión musical de este maravilloso “soneto a Cristo Crucificado”. La perfecta combinación de palabras y el sentido intrincado del uso del lenguaje, hacen de esta obra una maravilla de la poesía religiosa. Les presentamos esta versión cantada por Ximena Gray, y representada por maravillosas imágenes que nos enamoran de Jesús, más y más. Seguir leyendo enhttp://www.reinadelcielo.org/

Humanidad hecha de palabras

¿Qué seríamos nosotros sin el mito sexual,

el humano ensueño o el poema de la muerte?


Castrados en un amasijo hecho de luna. La vida consiste

en proposiciones acerca de la vida. El humano


ensueño es una soledad en la cual

componemos esas proposiciones, desgarrados por los sueños,


por los terribles sortilegios de las derrotas

y por el miedo a descubrir que derrotas y sueños son uno.


La raza entera es un poeta que escribe

las excéntricas proposiciones de su destino.


W.Stevens (traducción A. Girri)



Espejo...ColorBlog

Espejo. Marcos Andavert.

http://marcosandavert.blogspot.com/

Y otro más…

¿de qué sueño de infancia?

resuenan las hormigas y las vainillas

jugando entre el césped o el muro,

sostienen sonidos

bajo la sombra, flamean humeantes.

En este marco, el aluminio pintado en rojo

permite un hollín, molesto

y febril, bajo ese débil vibrar

escurrido de la infancia.


Un poema

A flor de piel

Aquella mujer raiga cepas, indivisibles costras

por lo bajo, mientras, las margaritas

abren

sus pétalos al enrejado.

Cubre su perfil, sobre el fango se inclina:

en mi ventana el vaivén de las hojas,

ágil o diminuto,

se desvanece con la corriente.



Poemas de Adelia Prado

GRANERO

Anoche de noche la tentación me tentó,
en el centro de la casa oscura, en medio de la noche oscura.
La noche dura su tiempo, pero la aurora del día irrumpe,
golpea la soberbia de las sombras.
Lo que trémulo y lloroso vagó por los cuartos quietos
encuentra parloteando a los gorriones,
mujeres con sus bultos reverberando en el sol.
Declaro que la vida es óptima, la realidad múltiple, y nuestros sentidos débiles.

Más bello que lo épico es el hombre esperando
pacientemente la hora en que Dios sea servido.
Al mismo tiempo, las golondrinas se posan en los cables, las gotas de lluvia caen,
Marly Guimaraes, esposa de Mario Guimaraes,
celebra otro aniversario y para la ocasión
recibe los saludos de sus parientes.
Vale la pena esperar, contra toda esperanza,
el cumplimiento de la Promesa que Dios hizo a nuestros padres en el desierto.
Hasta entonces, el sol con lluvia, el arcoirís, el esfuerzo del amor,
el maná en pequeñas rodajas, tornan buena la vida.
¿La vida cae? La vida rueda pero no cae. La vida es buena.

LA POESÍA, LA SALVACIÓN Y LA VIDA

Don Raúl lleva un pantalón azul marino
y atraviesa la calle temprano
para reírse a carcajadas con el vecino.
Negro bueno.
El azul del pantalón de Don Raúl
parece pintado por un pintor;
es más un color que un pantalón.
Me quedo pensando:
qué tiene que ver
el pantalón de don Raúl con el momento
en que Pilatos decide la inscripción:
JESÚS NAZARENUS REX JUDEORUM.
Yo no sé en qué
pero sé que existe un grano de salvación
escondido en las cosas de este mundo.
Si no, cómo explicar:
el rostro de Jesús tiene manchas moradas,
reluce el broche de bronce
que prende las capas en los hombros de los soldados romanos.
Un rayo hiere el cielo: amarillo-azul profundo.
Los rostros quedan pálidos, del color de la tierra,
el color de la sangre pisoteada.
¿De qué color eran los ojos del centurión convertido?
El pantalón azul de don Raúl,
para mí,
es parte de la Biblia.

Extraídos del libro: El corazón disparado.

ANTOLOGIA 13 POETAS


Volvemos a celebrar con ustedes la aparición de la Antología 13 poetas, presentada en diciembre y ahora en librerías, que publica una selección de los trabajos de los integrantes de la Clínica de Escritura Poética de la Biblioteca Nacional, coordinada por la escritora Liliana Lukin.
Con el antecedente de las antologías 2005 y 2006, esta edición, que reúne los trabajos del 2007, anuncia ya la próxima, que en una edición especial reunirá la producción de 2008 y 2009.
Los libros, bellamente editados con entusiasmo y esfuerzo cooperativo, tienen el auspicio de la Biblioteca Nacional, y con su tapa artesanal pintada a mano, son una apuesta a la poesía que nos alegramos de dar a leer.
Somos, en la Antología 13 poetas:

Jorge Alarcón

William Anselmo

Inés Bianchi
Daniela Camozzi

Lisandro Gallardon

Laura García Elorrio

Tania García Olmedo

Claudio Ingratta Mirás

Silvia Makler

Victoria Palacios

Lucas Serra

Liliana Souza

Cristina Villanueva

http://www.clinicadepoesiabibliotecanacional.blogspot.com/