La Oración De Cristo

¿QUE ES ORAR? ¿COMO ORAR?Es un apunte de verano para el blog, para salir del silencio y restaurar la comunicación. Esta vez el tema es la oración, ¿qué es orar? La oración es como un poema que recita el amante al amado, un canto del corazón que puede ser alabanza y contento por el otro, porque existe y está ahí, por ser lo que es y por lo que significa.

En la oración a Dios ocurre como en la vida misma, tras la noche larga amanece siempre el día luminoso, hay silencio o largo monólogo, pero también escucha y emoción, fiesta y alegría, caricia y descanso, a veces inquietud y desespero.

Orar es una manera privilegiada de vivir la fe, de vivirla enamoradamente, porque la norma judía expresa así la principal obligación que tiene el creyente:

‘Amarás al Señor tu Dios con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu corazón’

nicodemo 21-07-2008 GTM -5 @ 13:33
http://nicodemo.nireblog.com

Retrato con pinturas

Tener una necesidad de imágenes es crear un espejo interiorizado, en otras palabras, un speculum mundi que expresa nuestra actitud hacia la realidad que yace fuera de nuestro cuerpo. El deseo de la imagen es, entonces, el trabajo de nuestra interioridad, que consiste en crear, a partir de cada una de nuestras miradas auténticas, un objeto posible y aceptable para nuestra memoria. Sólo vemos lo que conocemos: más allá de mi conocimiento, no hay vista. El deseo de imágenes consiste en la anticipación de nuestra memoria, y en el instinto óptico que desea apropiar para sí el esplendor del mundo: su luz y sus tinieblas.

Evgen Bavcar.

http://www.zonezero.com/EXPOSICIONES/fotografos/bavcar/bavcar36sp.html

¿Puedes?

 

¿Puedes venderme el aire que pasa entre tus dedos

y te golpea la cara y te despeina?

¿Tal vez podrías venderme cinco pesos de viento,

o más, quizás venderme una tormenta?

¿Acaso el aire fino

me venderías, el aire

(no todo) que recorre

en tu jardín corolas y corolas,

en tu jardín para los pájaros,

diez pesos de aire fino?

El aire gira y pasa

en una mariposa.

Nadie lo tiene, nadie.

¿Puedes venderme cielo,

el cielo azul a veces,

o gris también a veces,

una parcela de tu cielo,

el que compraste, piensas tú, con los árboles

de tu huerto, como quien compra el techo con la casa?

¿Puedes venderme un dólar

de cielo, dos kilómetros

de cielo, un trozo, el que tú puedas,

de tu cielo?

El cielo está en las nubes.

Altas las nubes pasan.

Nadie las tiene, nadie.

¿Puedes venderme lluvia, el agua

que te ha dado tus lágrimas y te moja la lengua?

¿Puedes venderme un dólar de agua

de manantial, una nube preñada,

crespa y suave como una cordera,

o bien agua llovida en la montaña,

o el agua de los charcos

abandonados a los perros,

o una legua de mar, tal vez un lago,

cien dólares de lago?

El agua cae, rueda.

El agua rueda, pasa.

Nadie la tiene, nadie.

¿Puedes venderme tierra, la profunda

noche de las raíces; dientes

de dinosaurios y la cal

dispersa de lejanos esqueletos?

¿Puedes venderme selvas ya sepultadas, aves muertas,

peces de piedra, azufre

de los volcanes, mil millones de años

en espiral subiendo? ¿Puedes

venderme tierra, puedes

venderme tierra, puedes?

La tierra tuya es mía.

Todos los pies la pisan.

Nadie la tiene, nadie.

Nicolás Guillen.

http://www.pelotadetrapo.org.ar

 

 

 

Desiertos

“Rajastán es un desierto extraño. Allí donde puede haber algo de vida, aparecen ingentes cantidades de agricultores. Los trabajadores del canal no son menos extraños, no menos que las mujeres; mujeres de coloridos vestidos, adornadas con pulseras brillantes, aros, collares; mujeres con alhajas que se antojan soldadas a su piel, hermosas guerreras de extraordinaria dignidad que arremeten contra la tierra”.
Sebastián Salgado

Wild Cursive

La energía corre como el agua, mientras que el espíritu brilla como la luna”, ésta descripción del estado ideal de la práctica del Tai Chi ha sido la inspiración de Lin para la obra “Moon Water”. Otra fuente de inspiración es un proverbio budista: “Las flores en un espejo y la luna en el agua son ilusiones”. Esta exhibición, tan bella como poética, explora las respuestas entre la esencia y la apariencia, entre el esfuerzo y la comodidad, entre el hombre y la mujer. El agua, los espejos, la luz y los reflejos juegan un rol importante produciendo efectos visuales sorprendentes, acentuados aún más por el contraste austero entre el decorado negro y la vestimenta blanca de los bailarines.

Por qué

(…) Si por una parte toda la vida espiritual del alma y por otra los conocimientos científicos respecto al mundo material, están orientados hacia el acto del trabajo, el trabajo tiene s justo lugar en el pensamiento de un hombre. Deja de ser una especie de prisión, es un contacto con este mundo y el otro.

¿Por qué, por ejemplo, un campesino no tendría presentes en su espíritu, aún sin palabras interiores, por una parte algunas comparaciones de Cristo: «Si el grano no muere…», «La semilla es la palabra de Dios…», «El grano de mostaza es el más pequeño…», y por otra parte el doble mecanismo del crecimiento: aquel por el cual el grano consumiéndose a sí mismo y con la ayuda de las bacterias llega a la superficie del suelo; aquel por el cual la energía solar desciende en la luz y captada por el verde del tallo vuelve a subir en un movimiento ascendente irresistible? La analogía que hace de los mecanismos de aquí abajo un espejo de los mecanismos sobrenaturales, si se puede emplear esta expresión se vuelve entonces deslumbrante, y la fatiga del trabajo, según las palabras del pueblo, la hace entrar en el cuerpo. El penoso esfuerzo siempre más o menos ligado al trabajo se convierte en el dolor que hace penetrar la belleza del mundo en el centro del ser humano. (…)

Sólo así estaría plenamente fundada la dignidad del trabajo, pues, profundizando las cosas, no hay verdadera dignidad sin raíz espiritual y, por ende, sobrenatural.

S.Weil. Raíces del existir, p. 89.

ÁRBOL DE MAGNOLIAS…

Árbol de magnolias,
te conocí el día primero de mi infancia,
a lo lejos te confundes con la abuela, de cerca, eres el aparador
de donde ella sacaba el almíbar y las tazas.
De ti bajaron los ladrones;
Melchor, Gaspar y Baltasar;
de ti bajaban los pastores y los gatos;
los pastores, enamorados como gatos,
los gatos, serios como hombres, con sus bigotes y sus ojos de enamorados
Esclava negra sosteniendo criaturitas, inmóviles, nacaradas.
Virgen María de velo negro,
de velo blanco, allá en el patio.
Eres la abuela, eres mamá, eres Marosa, todo eres, con tu
eterna
juventud, tu vejez eterna,
niña de Comunión, niña de novia,
niña de muerte.
De ti sacaban las estrellas como tazas,
las tazas como estrellas.
Estuvo oculto en tus ramos el Libro del Destino.
Te has quedado lejos, te has ido lejos.
Pero, voy retrocediendo hacia ti,
voy avanzando hacia ti.
Te veré en el cielo.
No puede ser la eternidad sin ti.

Marosa Di Giorgio.