Categoría: Comunicación
Entrevista a Rodolfo Alonso
Entrevista a Olga Orozco

—¿Cómo se ha ido transmutando su palabra? ¿Cuál es el matiz más reconocible de aquella búsqueda del centro que siempre se escabulle, como parece ser la creación poética?
—Cuando pude trasladar mi juego al papel, se fue convirtiendo poco a poco en una apremiante tentativa de intercambio con lo inasible, cada vez más exigente, más rigurosa y más insatisfactoria. Puedo decir que siempre choqué con la zona vedada, la zona intransitable para el razonamiento o la explicación suficiente. Esta zona estaba en todas partes, dentro y fuera de mí, fuera y dentro de las cosas. Creo que supe desde muy temprano que la forma no era el límite, que había prolongaciones invisibles que iban desde el revés de la forma hasta mucho más allá de eso que llamamos esta realidad. Y me dediqué a interrogar las sucesivas realidades que hay detrás y que la incluyen, naturalmente, y siempre recibí como respuesta otra interrogación. Por otra parte, creo que eso es la poesía en sí: una permanente interrogación que lleva un poco más allá. En cuanto a la alquimia realizada a través de los años, si bien es evidente que el lenguaje se ha ampliado y que el estado de alerta frente a cada paso del proceso creador se ha ido exacerbando, mis intentos de aproximación a lo indecible se dirigen a los mismos centros. Dije más de una vez que es como arrojar la misma piedra a las mismas aguas: tal vez haya una diferencia en la onda que se produce, un mayor o menor acercamiento al punto exacto, pero la piedra, bajo distintas luces y apariencias, no es otra, y el agua es invariable.
Extracto de entrevista realizada por Común Presencia Nº3, link http://comunpresenciaentrevistas.blogspot.com.ar/2006/12/olga-orozco-entrevista.html
Imagen: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/8/85/Vind_i_vand.jpg
Fragmento de entrevista a Olga Orozco
Audiovideoteca de Buenos Aires.
Olga Orozco
Fragmento de entrevista. Programa «El Banquete» (FM La Isla) conducido por Guillermo Saavedra.
Olga Orozco: fragmentos de una entrevista
A.M.: Me parece interesante el contrapunto que se establece con los poemas, porque parece que el poema surge cuando no es posible reconstruir el relato, marcado por un carácter fragmentario, como si se tratara de jirones de la memoria. Me parece que en esta característica se centra la diferencia entre relato y poema en su estética.
O.O.: Yo creo que hay una diferencia dada sobre todo por lo lineal. El relato, aunque incluya transgresiones permanentes en el tiempo (suele haberlas) es siempre horizontal de algún modo, va paso a paso aunque transgreda los tiempos. En cambio la poesía incursiona en otros ámbitos que o son más abismales, mucho más oscuros, o persigue la intención de escarbar o incursionar en unas realidades más altas, es como una búsqueda de Dios, ¿no? Si yo tuviera que elegir una definición de la poesía, por más que todas las definiciones son escasas y a todas se les escapa algo, elegiría una de Howard Nemeroff, el poeta norteamericano, que dice que la poesía es la tentativa de apremiar a Dios para que hable. Yo lo intento siempre, pero claro, Dios no me responde, me responde en las plegarias pero no en los poemas.
Entrevista realizada por Anahí Mallol realizada en julio de 1998 para el programa EL FANTASMA.
Link http://www-pub.naz.edu:9000/~hchacon6/grafemas/interv1.html
Entrevista a T. Bernhard
Cuando me encontraba solo, fuese donde fuese, siempre he sabido que esta persona me protegía, me mantenía, y también que me dominaba. Después, todo desapareció. Uno está en el cementerio. Están cerrando la tumba. Todo lo que tuvo algún significado se ha ido. Entonces se despierta cada día por la mañana con una pesadilla. No se trata forzosamente de que se quiera seguir viviendo. Pero uno tampoco quiere pegarse un tiro, o colgarse. A uno eso le parece feo, y desagradable. Entonces sólo quedan los libros. Se precipitan sobre uno con todos los horrores que en ellos se pueden escribir. Pero de puertas afuera se sigue viviendo como si nada, para evitar que el entorno, que siempre está al acecho de nuestras debilidades, nos devore. Por poco que uno las deje aflorar, abusará de nosotros y nos sumergirá en un mar de hipocresía. Entonces la hipocresía se llama compasión. Es la definición más bella de la hipocresía.
De: http://www.ddooss.org/articulos/entrevistas/Thomas_Bernhard.htm