hasta mis huesos …–Juan Manuel Inchauspe

Lentitud

Un hilo de luz se filtra
hasta mi cuarto, rompiendo el vacío
[El] silencio muere
en el palpitar de mi cuerpo
y tras la puerta cerrada, se extiende
oculto el norte
-eterno en mi memoria-
Las sombras informales se aplastan sobre
las cosas
y la mía se rompe bajo una biblioteca
los libros sabios y apretados
me dan la espalda
Yo, desde mi espacio
oigo los pasos de mi madre
lentos, perdidos
entre las muecas de la casa

 

—————

 

 

He dejado, inmóvil
que la noche se pronuncie
[l]enta, hasta mis huesos
y ya extraño sin comprender
nada
siento cómo los misterios
se hacen carne

 

J. M. Inchauspe en blog http://huellasenlacienaga.blogspot.com.ar/2013/05/juan-manuel-inchauspe-el-silencio.html?spref=fb

Variation on the Word Sleep

 

I would like to watch you sleeping, which may not happen. I would like to watch you, sleeping. I would like to sleep with you, to enter your sleep as its smooth dark wave slides over my head and walk with you through that lucent wavering forest of bluegreen leaves with its watery sun & three moons towards the cave where you must descend, towards your worst fear I would like to give you the silver branch, the small white flower, the one word that will protect you from the grief at the center of your dream, from the grief at the center. I would like to follow you up the long stairway again & become the boat that would row you back carefully, a flame in two cupped hands to where your body lies beside me, and you enter it as easily as breathing in I would like to be the air that inhabits you for a moment only. I would like to be that unnoticed & that necessary.

 

Margaret Atwood.

– See more at: http://www.poets.org/viewmedia.php/prmMID/16221#sthash.X06XHNmI.dpuf

La piedra alada

Imagen

El pelícano, herido, se alejó del mar

             y vino a morir

sobre esta breve piedra del desierto.

Buscó,

durante algunos días, una dignidad

para su postura final:

acabó como el bello movimiento congelado

                          de una danza.

 

Su carne todavía agónica

empezó a ser devorada por prolijas alimañas, y sus

         huesos

blancos y leves

resbalaron y se dispersaron en la arena.

                                     Extrañamente

en el lomo de la piedra persistió una de sus alas,

sus gelatinosos tendones se secaron

y se adhirieron 

a la piedra

         como si fuera un cuerpo.

 

Durante varios días

            el viento marino

batió inútilmente el ala, batió sin entender

que podemos imaginar un ave, la más bella,

                       pero no hacerla volar.

 

José Watanabe, La piedra alada , Ed. Bajo la Luna.

 

Tarde de algo más

Cuando la tristeza toma mi corazón busco siempre alguna poesía que anime mi alma, que reconforte mi boca seca.  Encontré unos hermosos poemas de Adelia Prado, poeta brasilera de lo cotidiano en lo perplejo.

 

Poema empezado por el final

Un cuerpo quiere otro cuerpo.
Un alma quiere otra alma y su cuerpo.
Este exceso de realidad me confunde.

 

Una vez más

No quiero amar más a Jonathan.
Estoy cansada de este amor sin mimos,
Destinado a volverse un amor de viejos.
Ay, nunca hablé así
-un amor de viejos.
Sin duda es una falsedad.
Así sea que Jonathan me olvide
Y esta canción desafine
como un mal bolero,
sigo queriendo la bicicleta holandesa
y después la cripta gótica
para que nuestros huesos descansen.
Eh, Jonathan,
no depende de vos
que el cántaro invisible rebalse oro.
Ni de mí.
Quiero afear el poema
para arrojarte mi desprecio,
en vano.
Lo escribe quien me dicta estas palabras,
lo escribe a través de mi mano. 

Trad. Graciela Cros

Antes del nombre

No me importa la palabra, la palabra común
lo que quiero es el espléndido caos de donde emerge la sintaxis
los sitios oscuros donde nacen: de, sino,
el, sin embargo, que, esta incomprensible
muleta que me apoya.

Quien entiende al lenguaje, entiende a Dios,
cuyo Hijo es Verbo. Muere quien entiende.

La palabra es disfraz de una cosa más grave, sorda-muda,
fue inventada para ser callada.

En momentos de gracia, infrecuentísimos,
se le podrá atrapar: un pez vivo con la mano.
Puro susto y terror. 

http://www.bariloche2000.com/cultura/una-de-poetas/36033-una-de-poetas-hoy-adelia-prado.html

 

Encontré también una hermosa reflexión, lectura de sus poemas que recorren algunos de sus poemas. «Lo que me sigue atrayendo de esta poeta , además de su pura sensibilidad, condición primera sin la cual no existiría la literatura , el asombro ante lo cotidiano , lo simple y preciso  de la claridad de  su lenguaje profundo , valga el oxímoron , pues en ese lenguaje elemental están contenidas todas las preguntas trascendentales, toda la metafísica y un particular asomo a lo fantástico.» (J. Menoni. http://www.amsterdamsur.nl/08menoni.html)

Rodolfo Alonso

Después

 
Después de desconfianzas y terrores
fracasos y conquistas
después del vino bueno y el mal gusto
la palabra adecuada
el paso en falso
 
Después del desafío y la esperanza
la mirada inicial
lo que nos duele
 
Después de la tormenta y el aroma
estruendoso de la tierra ofrecida
después de los relámpagos
feroces de la suerte
la hembra en ansia
la canción del mendigo
los sueños que vendrán
los médanos del hábito
 
Después de derrochar el día indicado
después de ser de hacer
de hacer posible
e imperecedero lo imposible
después de haber llegado tarde
cuando no lo esperaban
 
Después del tiempo roto
el alba intacta
después de borrar huellas
de unos pasos perdidos
de abrazar la costumbre
para que no la dejes
 
Tiene cara de pocos amigos la mañana
hablas para no verte
te tapas con tu sombra
y la sombra futura se acrecienta
para ocultar el mundo
inusualmente vivo
 
Los clarines del día
le devuelven sentido te reinstalan
en la vida que no te necesita
en el despiadado amanecer
 
Y en la ávida sombra
con que el abismo te enceguece
algo nos vive o se burla de nosotros
o es tal vez puro azar puro nonsense
estalla la poesía el porvenir
se hace historia quebrada en este instante
aquí y ahora para siempre
 
 
Crónicas del Proceso
a Franz Kafka,
      con toda modestia
 
Parecía presumirse un panorama
preferible: una fraternidad latente, un coro
subyugado. Pero la cosa vino a dar
en cambalache apenas, mancebía,
trastienda de tartufo, cuchitril
de usurero, lenocinio, caverna
de bandoleros pobres,  noche de miserables
lomos mojados por la lluvia
que nunca cesará.
 
Textos incluidos en “Poemas pendientes”, de Rodolfo Alonso, con prólogo de Lêdo Ivo (Alción Editora, Córdoba, 2010). Reeditado en México por la Universidad Veracruzana (Xalapa, 2011). En curso de traducción para su edición en Brasil (Topbooks Editora, Rio de Janeiro).